martes, 29 de septiembre de 2009

lunes, 14 de septiembre de 2009

...una peli porno?

El cine porno es un género artístico, ya que al fin y al cabo se trata de cine ¿no?. Denostado por su explicito contenido y nada más. Por lo demás cuenta con los mismos elementos que cualquier película de Hollywood, de Bollywood o de la sierra de Almería.

A mí me gusta el cine porno, pero no todo el cine porno. Siendo como soy, con más o menos fortuna y audiencia, el mecenas de un blog, que como ya habréis leído en alguna de una ocasión, está dedicado al sexo creativo, al éxito de la imaginación aplicado a la erótica humana y en definitiva a la libertad de culto sexual, no impide que este estilo de convivencia, que a mí me place, tenga su imagen corporativa más próxima a la sofisticación y el estilismo que a la ferocidad copulativa del mero relleno de agujeros.

El cine es siempre la materialización de una fantasía, la visualización de un sueño y el cine porno, también. Quien no ha soñado con los idílicos paisajes de playas tropicales que adornan muchas eróticas escenas, o sofisticadas viviendas de brillantes balaustradas e inimaginables decoraciones, esas piscinas…como diría, eso, de película o incluso dejando volar aun más si cabe la imaginación la ciencia ficción del porno, aunque parezca una reiteración, a colación de esto me viene a la cabeza una muy sugerente película como es la de Piratas, en sus dos partes hasta el momento estrenadas, altamente recomendables para elevar la temperatura de cualquier ambiente al que no se le adivine otro sino que el de desembocar en un episodio de sexo desenfrenado. Doy fe. ¿Quién no ha intentado emular a esos actores y actrices protagonistas de tan ardientes enlaces sexuales?, como diría mi amigo Voltimer, el electricista, positivo con positivo, positivo con negativo, negativo con negativo o conmutados.

Por todo lo que os he contado, a mí, repito, a mí, no me gusta el porno ginecológico, es decir ese en el que después de media hora tienes una idea perfecta de lo que es el canal de parto y aledaños, o ese otro que es envidia de los capataces de plataformas petrolíferas porque todo el que trabaja en la película da los buenos días y acto seguido se pone a “bombear”. Amig@s, un poco de estilo y glamour, si también en el sexo.

A todo esto se me ocurre estaréis pensando en dos cosas, la primera, a mi me gusta lo que me gusta y se acabo. Y es cierto, a mi también. Y en segundo lugar es, está bien pero ¿Cómo elegir ese porno tan glamouroso?.Bien, pues recientemente he descubierto un foro muy interesante donde podéis ir sobre seguro a la hora de decidir que porno queréis ver y que títulos responden a vuestros gustos. El enfoque del tema no puede ser más profesional, más variado y más generoso en su contenido, el blog de pornogafapasta es uno de los más sensatos y recomendables donde se trata el cine de contenido erótico con más desparpajo y naturalidad. No podéis dejar de visitarlo si el cine porno os estimula, os interesa o, simplemente os gusta. A ti que tipo de películas porno te gustan?, recomiéndanos un titulo e incluso una escena prometemos comentarla en este post. Esperamos tus comentarios, ciao.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Vestid@ para ..... gozar

Trajes de baño; trajes de novi@; vestidos de coctel; trajes de torero; vestidos de fiesta; chaqués, casual wear; ropa para treking; para pádel; vestimentas para todas las ocasiones, pero ¿cuántos de nosotr@s nos vestimos para el momento en que más nos prestan atención, en el que nuestro fin principal es llamar la atención de nuestro contrincante sexual?.

Parece obvio el hecho de desnudarse para practicar sexo, pero también lo es para mantener las mismas prácticas. Veréis. ¿Acaso no es sexy y excitante la lencería (que lo merece) para una expectante puesta en escena para el sexo?. ¿No son los disfraces, parte de la fantasía de más de dos y las fiestas de disfraces donde más relaciones sexuales inesperadas se mantienen?. ¿No son los zapatos femeninos objeto de culto fetichista en aquellos aficionados a este arte?. ¿Y los tatuajes y piercings, no son decoración corporal que viste la desnudez evidente, disimulando la ausencia de ropajes?.

Parece ser, que si nos vestimos para el sexo más de lo que pudiéramos pensar. Otra cosa diferente es que la vestimenta llegue hasta la cama adornando los cuerpos que se disponen a entablar tan íntimo contacto.

Ya comentamos en anteriores post que la creatividad y la imaginación son elementos que intervienen en la prolongación del acto sexual, con independencia de los estudios de los señores fabricantes de condones y doy fe que el vestirse para gozar es una de ella.

Puede resultar incomodo el encontrar sobre el cuerpo elementos que impiden el contacto directo con el cuerpo de o de l@s amantes, pero de igual manera que los cambios de ritmo pueden provocar diferentes sensaciones, las distintas texturas y tactos, lo que tan solo se percibe más que a través de un tenue tejido que se empapa al contacto de los labios, lo que no podemos alcanzar, todo eso también incrementa el deseo y e incita a buscar la manera de vencer todas esas barreras. Sin poder olvidar algo también comentado como son, los disfraces y mascaras.

Los disfraces me brindaron la oportunidad de poder reírme (con guasa pero sin malaje, como diría el protagonista de la anécdota) de un amigo gaditano con el que compartí una navidades en Cádiz. Día 25 de diciembre, fiesta de disfraces en el local de una conocida comparsa (de cuyo nombre no quiero acordarme…) y ahí estamos los dos “disfrazaos de poyasos” como literalmente dice mi compadre Lucas, con pelucas, nariz colora, maquillaje hasta las orejas y dos bocinas con perilla negra, como el de los hermanos Marx y nada más llegar Lucas le echa el ojo a Catwoman y a la mujer de Búfalo Bill y como un buen amigo reparte el ganado, “esta pa ti, y esa pa mi”, de manera que me toco la vaquera a mí y él se fue flechado por la mujer gata. Y así estuvimos bailando toda la noche con ellas y cuando acaba la noche y ya cerca del amanecer, vi a Lucas perderse por un cuarto a reventar de abrigos en cuya puerta ponía “guardarropa”, imitando al gaditano tenté en la misma suerte a mi compañera de baile, la cual con un pase más de torero que de vaquera, me dio uno de pecho, un golpecito en la espalda y un cubata para la otra mano.

Allá por la media hora vi regresar del guardarropa a mi amigo el payaso con la sonrisa en la cara y unos pasos más atrás le seguía la heroína recomponiéndose orejas y rabo. Antes de alcanzarme se cruzo con Napoleón Bonaparte vestido con una grandísima sonrisa que golpeando con interés la espalda de mi amigo le susurro yo no sabía (en ese momento) que cosa. Se giró, miro a Catwoman, me agarro del brazo y tirando de mi para la calle me dijo “vamos de aquí volando que me acabo de follar a mi novia”.

¿Es apasionante o no vestirse para gozar?. Ah, ¿sí?, tu lo prácticas, cuéntanoslo, seguro que es excitante tu experiencia. Estamos ansiosos por escucharla.

lunes, 7 de septiembre de 2009

¿Y los juegos?

Me encantan los juegos. Los deportivos, los de acción, de preguntas y respuestas, de rol, videojuego, de mesa. Siempre me han gustado. Así que porque no me iban a gustar en el sexo. Aquí también me gustan todos, los de mesa, los de preguntas y respuestas, los de acción y por qué no, también sus accesorios.

La juguetería erótica es una de las secciones que menos ha evolucionado en comparación con sus otros compañeros del ocio sexual. Los juegos de mesa como la conocida pirámide del amor (algo heavy) y similares, o los dados, pseudojuegos de la oca y otros, no tienen tan voluminosa oferta en el mercado y creerme que lo siento mucho, sobre todo recordando lo mucho que me divertí en una partida de strip-poker en mis tiempos de estudiante.

Este simple juego, el strip-poker, me hace pensar que seguro que el personal se ha estrujado el seso (con ese) en búsqueda de emociones divertidas para el sexo o alrededor de sexo, o incluso simplemente con evento social, el quedarse desnudo o que alguien te acaricie no debe ser tan dramático o traumático, digo yo. Y pienso esto más quenada tomando como ejemplo a este vuestro Mecenas de este blog. Sí, yo mismo invente un juego que incorporaba suspense, misterio y emoción. Os cuento. Hace dos años en un chalet en pleno Pirineo de unos amigos, coincidimos con una compañera del trabajo de los propietarios de la casa y nos juntamos, 3 chicas y 2 chicos, después de cenar y durante la tertulia se planteo la conversación sobre ¿Qué es capaz uno de hacer?, se cruzaron insuperables situaciones, pero la invitada sorpresa planteo un reto, quien no fuera capaz de superar la prueba propuesta debería sufragar una cena al resto. Y aprovechando tan idílico lugar y tan buena compañía, mi maquiavélica imaginación empezó a elaborar una idea, que en realidad era una trampa. Sin esperar a que nadie se me adelantara de un solo tirón y con una lucidez y manera de hilar las normas del juego que hasta a mi me sorprendieron, plantee el juego, al que evidentemente nadie iba a decir que no, especialmente después de la conversación mantenida y la apuesta que había sobre la mesa.

El juego consistía en hacer dos grupos que ocuparían cada uno de los dos dormitorios que tenía el chalet, previamente se estableció qué no estaba permitido. En un recipiente metimos unos papelitos con letras A y B acompañadas de unos números de orden, 1º, 2º y 3º.

Cada uno de los concurrentes fuimos cogiendo un papelito para descubrir que habitación seria nuestro lugar de partida en el juego, acto seguido apagamos las luces de ambos dormitorios cuyo pasillo se encontraba separado del salón por una puerta. Uno por uno pasaban al otro lado de la puerta del pasillo de los dormitorios, cerraban la puerta y entraban en el dormitorio quedando a oscuras, el último apagó la luz del salón, todo estaba a oscuras, lo siguiente era permanecer desnudos, a oscuras y en silencio. Los cinco participantes ocuparon sus casillas de salida. Una vez conocido el orden el primero de la habitación A salía al pasillo de las habitaciones, tocaba en la puerta de la otra habitación y ambos disponían de cinco minutos para disfrutar el uno del otro en silencio sobre el sofá del salón, para posteriormente volver al dormitorio, siempre en silencio y oscuridad.

Todavía no se con cuál de las chicas compartí mis cinco minutos, ninguna quiso confesar, ni siquiera mi pareja, pero puedo asegurar que tan emocionante fue la espera como compartir aquellos cortísimos cinco minutos con aquella mujer de tan ardiente cuerpo.

A la mañana siguiente las miradas cómplices mientras nos refrescábamos en la diminuta piscina del chalet se cruzaban de un rostro a otros adornadas de sibilinas sonrisas, lo que nos obligo a repetirlo esa mismo noche. Solo comentar que la cena la pagamos entre todos.

¿Te atreverías o acaso tu juegos es más interesante?. Cuéntanoslo estamos esperando ansiosos.

martes, 1 de septiembre de 2009

¿Como me pongo?

Hay que gente que se aburre y de qué manera, pero eso no es lo peor hay otros que no saben qué hacer y miran, otros, más aburridos que los anteriores se dedican a medirlo todo, y juntándolo todo, os preguntareis que es lo que tenemos ¿verdad?. Pues ni más ni menos que las estadísticas sobre cuanto duran las relaciones sexuales. Os juro que debe ser algo muy parecido a eso.

Según las estadísticas las relaciones sexuales duran…. Mirad blogeros las relaciones sexuales duran (tirando de tópicos) lo que dura dura, o lo que el cuerpo aguante, y ya está, porque estas estadísticas tan frías no tienen en cuenta muchas cosas, y que son verdad y que están ahí, como por ejemplo, que si soy hoy no he querido ni mirar el saldo de la cuenta, que si date prisa por que vienen los niños, que si tu madre todavía no está dormida, que si ¿no se habrá roto el condón?, vaya mañana en el trabajo, que dolor de espalda tengo, estoy muerta, entrevista de trabajo, etcétera, etcétera.

Por eso lo único que nos queda para contrarrestar el efecto “vida misma” es la imaginación.

Si, imaginación. Me refiero a todas esas cosas que nos pasan por la cabeza y que siempre pensamos que son imposibles, o que, “uy, yo no me veo haciendo eso”. Miedos, tabúes y comodidad son los eternos enemigos de la imaginación, efectivamente si no lo pruebas jamás te veras haciendo eso. ¿Es malo practicar sexo en la oficina?, ¿o en el vestuario de un gimnasio?, ¿en la oscuridad de un cine?, ¿o en medio de la naturaleza?, ¿vestida con un traje de época?, ¿ataviado con cuero hasta las cejas y las nalgas al aire?. Lo bueno que tiene el sexo es que crea intimidad y la intimidad es sinónimo de complicidad. Todo vale, siempre que todos quieran.
Y no podemos olvidar el otro gran baluarte de la imaginación. El cómo. Si, el cómo me gustaría hacerlo así, pero debe ser imposible, o que “eso son cosas del kamasutra”. Ah el kamasutra, que idealizado tenemos a ese libro, del que solo vemos los dibujos que los acompañan con cara de extrañeza, pensando “¿eso se puede hacer?”.

En realidad, poses circenses a parte, si os paráis a pensar, el kamasutra no es ni más ni menos que “i m a g i n a c i ó n”; y si hace tantos años aquellos sesudos asiáticos eran capaces de pensar en cómo disfrutar del más preciado juego de sociedad que por entonces disponían, su cuerpo. ¿No somos capaces ahora de por lo menos añadir algo a tan famoso libro?.

Yo el primero, una de mis posturas favoritas es colocar a mi pareja acostada de costado dándome la espalda, con la pierna superior flexionada le penetro desde atrás, al tiempo que acaricio su clítoris con mi mano derecha y apoyado sobre el codo izquierdo permito a mi boca que se encargue de sus pezones, aunque siempre acabamos con ella remontando desde esa posición a la cuatro patas y el resto es fácil de imaginas. ¿Qué te parece?, ¿Puedes aportar alguna variación que lo haga aún más placentero?. Estamos esperando tu aportación, así que no dejes de venir por aquí con tu idea.

lunes, 31 de agosto de 2009

"Toys R sex"

Divertirse es algo sano. Si no decirme cómo es posible que incluso exista una terapia basada en la risa.

De niños teníamos juguetes, que no eran más que objetos que complementaban nuestras fantasías en el juego, la espada del gran guerrero, la cocinita de la gran matriarca, el disfraz de la mas fantástica hada, los patines que te convertían en el superhéroe más rápido del mundo.

Nada ha cambiado de adultos, algunos juguetes que utilizamos también son objetos que complementan nuestras fantasías en el juego erótico, complementan el pene del mejor amante, impiden negarse a las caricias de tu partener, alcanzan lugares imposibles, emulan presencias de terceras personas, vibran, deslizan, y siempre estimulan la imaginación. ¿Son o no son juguetes?.

He sido siempre gran simpatizante de estos elementos de ocio erógeno como son consoladores, vibradores, anillos, arneses, plumas, masturbadores e incluso muñecos y muñecas de cuerpo entero (impresionantes, por cierto) y disfruto de su participación con bastante frecuencia y ni que decir tiene que nadie tiene que sentirse ni sustituido ni menospreciado, ni por su participación ni, por supuesto, por las comparaciones (sobre todo los chicos).

En mi caso hay uno al que le saco mucho partido y se trata de un cilindro hueco de silicona en cuyo exterior se encuentra adornado de rugosidades y pequeños bultitos redondeados que, en cuyo interior se introduce el pene y que cuando desliza tanto por interiores como por exteriores hace las delicias de cómplice, aunque a ella también le encanta disfrutar de una sofisticada película X ataviada con una mariposa vibradora dotada de un arnés que llegado el momento le provoca unos sugerentes movimientos de caderas que me hacen derretir.

También he de reconocer que jamás he probado esas vaginas artificiales, ¿Qué tal resultan?, ¿pueden participar en los juego eróticos que acompañan a una apasionante sesión de sexo?
Os ruego nos contéis vuestras experiencias con este y con otros que querías recomendarnos, estamos a pocos meses vista de navidades y puede ser un sugerente y sorpresivo regalo.

Sultanes del swing

que el titulo puede haber entusiasmado a los forofos de Dire Straits, pero confío en que no abandonen la lectura a pesar que desde ahora les digo, que estos magníficos músicos no son los protagonistas de este post.

Tener amigos es siempre importante, fundamental en la vida, pero si además de amigos son cómplices, no se puede pedir más, no sé si esta gente es rara avis, desde luego no es mi caso, pero nuestros amigos Félix y Helen eran de estos.

No sé cómo fue la cosa ni creo que importen los detalles, pero el caso es que, un verano, en una de esas típicas conversaciones en la piscina de la urbanización con los vecinos, llegaron a la conclusión de que en cuestión de sexo todavía, ellos y sus vecinos del portal de al lado no lo habían probado todo y al parecer tampoco estaban dispuestos a quedarse con las ganas. Unos días más tarde la conversación tuvo continuación en una terracita de verano próxima a donde vivían y el tema estrella fue el rollito swinger, es decir el intercambio de parejas y sus posibles combinaciones. Todos coincidieron en no estar todavía preparados para esas prácticas pero quizás no fuera necesario llegar a tanto. Una cena al final de verano en manos de una cocinera como Helen no podía ser más que un éxito, el vino de la cena y el cava final adornaron el escenario para que el tema favorito volviera a surgir, pero esta vez el sugerente vestido de la vecina puso evidencia que el tema la excitaba y era delatada por el vestido y por sus pezones y Félix propuso porque no hacer algo realmente excitante y a mitad de camino entre el intercambio de parejas y el sexo privado (como él le llama), la respuesta fue unánime, si.

¿La propuesta?, casi lo olvido. Era una mezcla de voyeurismo, intercambio, gang bang, no sé, decidid vosotros, pero el asunto es que los cuatro acabaron en el dormitorio haciendo el amor, pero eso sí, Félix con Helen por un lado y sus vecinos por el otro, pero unos al lado de otros, lo que según me comentó Helen, no impidió que intercambiaran caricias durante el fragor de la batalla. Desde entonces todos los meses organizaron una cena cómplice, hasta que desgraciadamente los vecinos se trasladaron a Pontevedra por motivos de trabajo, lo que no impiden que aunque más esporádicamente sigan compartiendo cama.

No te parece un muy sutil comienzo hacia una experiencia de intercambio o un trió o de ¿quién sabe?, si tú tienes otra idea u otra experiencia quizás nos puedas ayudar a quienes, aun sabiendo que es difícil encontrar cómplices, no renunciamos a estas satisfacciones, aunque nos parezcan un poco atrevidas. Cuentanos.